La Espada
Historia
Poco se sabe de la historia de esta pedanía aunque la cercanía de la Sierra de la Espada podría dar explicación a su topónimo. Sí se tiene constancia de que en 1860 La Espada se unió a Comala, formando una única entidad de población, que posteriormente se dividió nuevamente.
Los habitantes de estas casas, fundadores de estas aldeas, se dedicaban a los trabajos agrícolas, especialmente en los municipios vecinos de Archena, Ulea o Fortuna. La triada de Olivo, vid y cereal era la base de las economías del lugar.
Hoy día La Espada es un espacio residencial, con casas huertanas de vecinos que han escogido un lugar cercano a grandes vías de comunicación para vivir.
No existe una población fija ya que, en algunos casos, las casas sólo se abren en época vacacional, pero sus pequeños huertos siguen haciendo del lugar un paraje eminentemente residencial y agrícola.
Dos tipos de paisajes se funden en La Espada, por un lado los campos de labor cultivados de forma intensiva y por otro los terrenos agrestes de la zona de secano.
Fiestas
Los habitantes de La Espada participan activamente tanto de las fiestas del Fenazar, dedicadas a su patrona la Virgen de los Ángeles, como de las de Campotéjar Alta, dedicadas a María Auxiliadora.
El último fin de semana de abril, la imagen de la Virgen de los Ángeles es trasladada en romería desde su templo hasta la ermita de Campotéjar Alta.
Allí permanece hasta el primero de mayo, en que miles de personas en carrozas y a pie la acompañan de vuelta a su ermita en El Fenazar. La gran afluencia de público se debe a que las fiestas fenazarences son muy populares en todo el municipio de Molina de Segura.
Gastronomía
Las costumbres culinarias en La Espada no difieren mucho de las del resto de pedanías de su entorno. Los cultivos eran los propios de secano, es decir, el olivo, el almendro y el cereal. Y dado que el olivo ha sido uno de los cultivos principales de La Espada el aceite de oliva cobra un protagonismo indudable como elemento básico de esta cocina.
Aunque si hay una característica que vale la pena resaltar en la cocina tanto en La Espada, como en el resto de las localidades del Campo de Molina, es la utilización generosa de las hierbas aromáticas como el tomillo y el romero, muy abundantes en estos terrenos, que son empleadas en guisos, asados o arroces.
Entre los numerosos platos que se pueden degustar en las mesas de La Espada se encuentran los sabrosos guisos de carne de cordero y cerdo que se complementan con algunos de caza menor, de conejo, liebre o de aves propiciados por la cercanía a las sierras de Molina.


